
Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...
Hay un cansancio que no se quita durmiendo.
No siempre se presenta como una crisis evidente. A veces aparece como una sensación rara de desconexión: sigues cumpliendo, sigues trabajando, sigues resolviendo, pero por dentro algo ya no se siente bien.
Muchas personas creen que solo deberían preocuparse cuando “tocan fondo”. Pero no siempre se trata de estar completamente destruidos. A veces se trata de haber pasado demasiado tiempo viviendo una vida que ya no se siente propia.
Una vida armada con expectativas.
Con obligaciones.
Con rutinas que te mantienen funcionando, pero no necesariamente sintiéndote vivo.
Y eso pesa.
Porque una cosa es tener responsabilidades, y otra muy distinta es sentir que tu vida ya no te representa. Que haces lo que toca, pero cada vez te sientes más lejos de ti mismo.
Desde una mirada existencial y fenomenológica, el punto no siempre es corregir rápido lo que sientes. A veces el primer paso es detenerte y mirar con honestidad cómo estás viviendo tu experiencia. Escuchar lo que has callado. Reconocer lo que ya no te queda.
Tal vez no estás roto.
Tal vez estás desconectado.
Desconectado de lo que sientes.
De lo que quieres.
De lo que ya no quieres seguir sosteniendo.
Y cuando esa incomodidad empieza a hacerse más clara, aparece una pregunta difícil, pero necesaria:
Si ya no quiero seguir viviendo solo para cumplir… entonces quién soy?
📍 En Tu Clínica Mental creemos que a veces el primer paso no es exigirte más, sino empezar a escucharte mejor.

Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Haz un ejercicio rápido.Piensa en tus relaciones importantes: parejas, amistades cercanas, familia, trabajo. Y ahora busca lo que se repite.

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

México quedó fuera. Y a muchos nos dolió más de lo que esperábamos. ¿Por qué nos afecta tanto perder algo en lo que ni siquiera jugamos?
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental
Hay un cansancio que no se quita durmiendo.
No siempre se presenta como una crisis evidente. A veces aparece como una sensación rara de desconexión: sigues cumpliendo, sigues trabajando, sigues resolviendo, pero por dentro algo ya no se siente bien.
Muchas personas creen que solo deberían preocuparse cuando “tocan fondo”. Pero no siempre se trata de estar completamente destruidos. A veces se trata de haber pasado demasiado tiempo viviendo una vida que ya no se siente propia.
Una vida armada con expectativas.
Con obligaciones.
Con rutinas que te mantienen funcionando, pero no necesariamente sintiéndote vivo.
Y eso pesa.
Porque una cosa es tener responsabilidades, y otra muy distinta es sentir que tu vida ya no te representa. Que haces lo que toca, pero cada vez te sientes más lejos de ti mismo.
Desde una mirada existencial y fenomenológica, el punto no siempre es corregir rápido lo que sientes. A veces el primer paso es detenerte y mirar con honestidad cómo estás viviendo tu experiencia. Escuchar lo que has callado. Reconocer lo que ya no te queda.
Tal vez no estás roto.
Tal vez estás desconectado.
Desconectado de lo que sientes.
De lo que quieres.
De lo que ya no quieres seguir sosteniendo.
Y cuando esa incomodidad empieza a hacerse más clara, aparece una pregunta difícil, pero necesaria:
Si ya no quiero seguir viviendo solo para cumplir… entonces quién soy?
📍 En Tu Clínica Mental creemos que a veces el primer paso no es exigirte más, sino empezar a escucharte mejor.

Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Haz un ejercicio rápido.Piensa en tus relaciones importantes: parejas, amistades cercanas, familia, trabajo. Y ahora busca lo que se repite.

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

México quedó fuera. Y a muchos nos dolió más de lo que esperábamos. ¿Por qué nos afecta tanto perder algo en lo que ni siquiera jugamos?
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