
Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...
Cuando el Miedo a Equivocarte Te Aleja de los Demás
En nuestro artículo anterior hablamos sobre la trampa del perfeccionismo. Hoy vamos a explorar algo que muchas personas no relacionan: cómo tu perfeccionismo puede estar alimentando tu ansiedad social.
¿Te suena familiar alguna de estas situaciones?
Esto no es solo timidez. Es perfeccionismo disfrazado de fobia social.
Funciona así:
El perfeccionismo te dice: “Si no puedes hacerlo perfecto, mejor no lo hagas”. Y así te aíslas cada vez más.
Aquí está lo que el perfeccionismo no quiere que sepas:
Las personas se conectan a través de la imperfección, no de la perfección. Cuando alguien se muestra real, con tropiezos y todo, nos cae mejor. Los momentos torpes a menudo se convierten en las mejores anécdotas.
Piénsalo: ¿Recuerdas cada error que han cometido tus conocidos en conversaciones? Probablemente no. Pero el perfeccionismo te hace creer que todos están analizando cada uno de tus movimientos.
Así como aprendiste a caminar cayéndote, aprendes a socializar practicando. Y eso incluye:
Todo eso es parte normal de ser humano. No son errores que evitar, son experiencias que te enseñan.
Permítete tener una interacción “imperfecta” esta semana. Puede ser:
Observa qué pasa. Probablemente descubrirás que el mundo no se acaba cuando no eres “perfecto”.

Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...

Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien. Es la que dice "qué torpe eres" cuando se te cae algo. La que...

Bad Bunny se subió al escenario más grande: el Super Bowl. Latino, español, identidad completa. Y sabiendo lo obvio: lo iban a criticar.

No hubo pleito. No hubo drama. Solo pasó algo peor: se fue apagando… y nadie dijo nada. Y un día te cae el veinte: ya no...

Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.

Hay una parte de ti que sabe que ya no era ahí… pero bloqueas y tu mente empieza: “nomás voy a ver si ya subió algo”....

Muchas personas viven con una sensación constante de insuficiencia. No importa cuánto hagan, siempre parece poco.

Muchas personas viven esperando sentirse listas para empezar: con ganas, con energía, con ánimo. El problema es que ese momento casi nunca llega.

Después de darte cuenta de que no eres débil, suele aparecer otra pregunta: “Entonces, ¿por qué sigo sin avanzar?”
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental
Cuando el Miedo a Equivocarte Te Aleja de los Demás
En nuestro artículo anterior hablamos sobre la trampa del perfeccionismo. Hoy vamos a explorar algo que muchas personas no relacionan: cómo tu perfeccionismo puede estar alimentando tu ansiedad social.
¿Te suena familiar alguna de estas situaciones?
Esto no es solo timidez. Es perfeccionismo disfrazado de fobia social.
Funciona así:
El perfeccionismo te dice: “Si no puedes hacerlo perfecto, mejor no lo hagas”. Y así te aíslas cada vez más.
Aquí está lo que el perfeccionismo no quiere que sepas:
Las personas se conectan a través de la imperfección, no de la perfección. Cuando alguien se muestra real, con tropiezos y todo, nos cae mejor. Los momentos torpes a menudo se convierten en las mejores anécdotas.
Piénsalo: ¿Recuerdas cada error que han cometido tus conocidos en conversaciones? Probablemente no. Pero el perfeccionismo te hace creer que todos están analizando cada uno de tus movimientos.
Así como aprendiste a caminar cayéndote, aprendes a socializar practicando. Y eso incluye:
Todo eso es parte normal de ser humano. No son errores que evitar, son experiencias que te enseñan.
Permítete tener una interacción “imperfecta” esta semana. Puede ser:
Observa qué pasa. Probablemente descubrirás que el mundo no se acaba cuando no eres “perfecto”.

Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...

Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien. Es la que dice "qué torpe eres" cuando se te cae algo. La que...

Bad Bunny se subió al escenario más grande: el Super Bowl. Latino, español, identidad completa. Y sabiendo lo obvio: lo iban a criticar.

No hubo pleito. No hubo drama. Solo pasó algo peor: se fue apagando… y nadie dijo nada. Y un día te cae el veinte: ya no...

Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.

Hay una parte de ti que sabe que ya no era ahí… pero bloqueas y tu mente empieza: “nomás voy a ver si ya subió algo”....

Muchas personas viven con una sensación constante de insuficiencia. No importa cuánto hagan, siempre parece poco.

Muchas personas viven esperando sentirse listas para empezar: con ganas, con energía, con ánimo. El problema es que ese momento casi nunca llega.

Después de darte cuenta de que no eres débil, suele aparecer otra pregunta: “Entonces, ¿por qué sigo sin avanzar?”
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental