
Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...
Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.
La idea incómoda: a veces no te amarra el amor; te amarra el “cuando sí”. Ese momento bueno, raro, inesperado, que tu mente usa como prueba de que “todavía se puede”.
El anzuelo suele ser este: te lastima o te ignora, tú intentas arreglarlo, de pronto se porta bien, y tu mente dice “¿ves? sí se puede”. Y como ese premio llega a ratos, el cuerpo se engancha más y tolera cosas que antes no toleraba.
Señales claras de enganche: vives más en ansiedad que en paz, justificas cosas que antes serían inaceptables, te haces chiquito para evitar conflictos, piensas más en “arreglarlo” que en vivir.
Acción mínima hoy: escribe siete costos reales de quedarte (hechos concretos, no ideas). Elige un límite no negociable esta semana (respeto, gritos, insultos, mentiras). Y dile la verdad completa a una persona de confianza para que no te quedes solo cuando aparezca el “cuando sí”.
Lo difícil no es irte de la persona; es irte del “cuando sí”.

Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Haz un ejercicio rápido.Piensa en tus relaciones importantes: parejas, amistades cercanas, familia, trabajo. Y ahora busca lo que se repite.

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

México quedó fuera. Y a muchos nos dolió más de lo que esperábamos. ¿Por qué nos afecta tanto perder algo en lo que ni siquiera jugamos?
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© Derechos reservado tu clínica mental
Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.
La idea incómoda: a veces no te amarra el amor; te amarra el “cuando sí”. Ese momento bueno, raro, inesperado, que tu mente usa como prueba de que “todavía se puede”.
El anzuelo suele ser este: te lastima o te ignora, tú intentas arreglarlo, de pronto se porta bien, y tu mente dice “¿ves? sí se puede”. Y como ese premio llega a ratos, el cuerpo se engancha más y tolera cosas que antes no toleraba.
Señales claras de enganche: vives más en ansiedad que en paz, justificas cosas que antes serían inaceptables, te haces chiquito para evitar conflictos, piensas más en “arreglarlo” que en vivir.
Acción mínima hoy: escribe siete costos reales de quedarte (hechos concretos, no ideas). Elige un límite no negociable esta semana (respeto, gritos, insultos, mentiras). Y dile la verdad completa a una persona de confianza para que no te quedes solo cuando aparezca el “cuando sí”.
Lo difícil no es irte de la persona; es irte del “cuando sí”.

Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Haz un ejercicio rápido.Piensa en tus relaciones importantes: parejas, amistades cercanas, familia, trabajo. Y ahora busca lo que se repite.

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

México quedó fuera. Y a muchos nos dolió más de lo que esperábamos. ¿Por qué nos afecta tanto perder algo en lo que ni siquiera jugamos?
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