
Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...
La autocompasión no es una idea bonita que se queda en los libros.
Es una práctica. Y como toda práctica, se entrena.
No necesitas horas de meditación ni cambiar tu vida de golpe. Solo necesitas tres gestos pequeños que puedes empezar a usar hoy mismo.
1. Cambia la voz interna
La próxima vez que te equivoques o algo salga mal, para un momento y hazte esta pregunta:
¿Qué le diría a un amigo cercano si estuviera viviendo exactamente esto?
Eso mismo que le dirías a él, dítelo a ti.
Parece simple. Y lo es. Pero la mayoría de personas nunca lo habían pensado así.
2. Normaliza el error
Cuando algo sale mal, el cerebro tiende a interpretarlo como una señal de que algo está fundamentalmente roto en ti.
No lo está.
Equivocarse no es fracasar. Es parte del proceso humano. Todo el mundo comete errores. Todo el mundo tiene días malos. Todo el mundo tiene momentos en los que las cosas no salen como esperaba.
Recuérdatelo cuando lo necesites: “Esto que me pasa le pasa a mucha gente. No estoy solo en esto.” Esa frase sola puede aliviar una cantidad enorme de presión.
3. Pausa antes de castigarte
Este es quizás el más poderoso de los tres.
Cuando algo salga mal, antes de que la voz crítica tome el control, intenta decirte esto:
“Esto es difícil. Pero puedo acompañarme en esto.”
No tienes que fingir que todo está bien. No tienes que estar contento con lo que pasó. Solo tienes que reconocer que estás en un momento complicado y que mereces tratarte con amabilidad aunque las cosas no hayan salido como querías.
Para cerrar la serie
Si llegaste hasta aquí, ya tienes algo que mucha gente no tiene: claridad sobre por qué te tratas como te tratas, y herramientas para empezar a hacerlo diferente.
La autocompasión no te hace débil.
Te hace más humano, más flexible y más capaz de levantarte cuando la vida se pone difícil.
Y eso, a la larga, es lo que de verdad te hace más fuerte.
¿Quieres trabajar esto de forma más profunda? En Tu Clínica Mental podemos acompañarte en el proceso. Escríbenos.

Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Haz un ejercicio rápido.Piensa en tus relaciones importantes: parejas, amistades cercanas, familia, trabajo. Y ahora busca lo que se repite.

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

México quedó fuera. Y a muchos nos dolió más de lo que esperábamos. ¿Por qué nos afecta tanto perder algo en lo que ni siquiera jugamos?
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© Derechos reservado tu clínica mental
La autocompasión no es una idea bonita que se queda en los libros.
Es una práctica. Y como toda práctica, se entrena.
No necesitas horas de meditación ni cambiar tu vida de golpe. Solo necesitas tres gestos pequeños que puedes empezar a usar hoy mismo.
1. Cambia la voz interna
La próxima vez que te equivoques o algo salga mal, para un momento y hazte esta pregunta:
¿Qué le diría a un amigo cercano si estuviera viviendo exactamente esto?
Eso mismo que le dirías a él, dítelo a ti.
Parece simple. Y lo es. Pero la mayoría de personas nunca lo habían pensado así.
2. Normaliza el error
Cuando algo sale mal, el cerebro tiende a interpretarlo como una señal de que algo está fundamentalmente roto en ti.
No lo está.
Equivocarse no es fracasar. Es parte del proceso humano. Todo el mundo comete errores. Todo el mundo tiene días malos. Todo el mundo tiene momentos en los que las cosas no salen como esperaba.
Recuérdatelo cuando lo necesites: “Esto que me pasa le pasa a mucha gente. No estoy solo en esto.” Esa frase sola puede aliviar una cantidad enorme de presión.
3. Pausa antes de castigarte
Este es quizás el más poderoso de los tres.
Cuando algo salga mal, antes de que la voz crítica tome el control, intenta decirte esto:
“Esto es difícil. Pero puedo acompañarme en esto.”
No tienes que fingir que todo está bien. No tienes que estar contento con lo que pasó. Solo tienes que reconocer que estás en un momento complicado y que mereces tratarte con amabilidad aunque las cosas no hayan salido como querías.
Para cerrar la serie
Si llegaste hasta aquí, ya tienes algo que mucha gente no tiene: claridad sobre por qué te tratas como te tratas, y herramientas para empezar a hacerlo diferente.
La autocompasión no te hace débil.
Te hace más humano, más flexible y más capaz de levantarte cuando la vida se pone difícil.
Y eso, a la larga, es lo que de verdad te hace más fuerte.
¿Quieres trabajar esto de forma más profunda? En Tu Clínica Mental podemos acompañarte en el proceso. Escríbenos.

Se la hago a mis pacientes. Hoy te la hago a ti. Un terapeuta llamado Steve de Shazer se topó, hace ya varias décadas, con una...

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Toda una industria vive de convencerte de lo contrario. Hay un mensaje que te repiten desde todas partes.

Haz un ejercicio rápido.Piensa en tus relaciones importantes: parejas, amistades cercanas, familia, trabajo. Y ahora busca lo que se repite.

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Cambias de pareja, de trabajo, de ciudad. Y terminas exactamente en el mismo lugar. Cambiaste de trabajo porque el jefe era insoportable. En el nuevo, a...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

Antes del penalti definitivo, el jugador lo sabe. Sabe que si mete el gol, nadie lo va a recordar mañana. Pero si lo falla, lo van...

México quedó fuera. Y a muchos nos dolió más de lo que esperábamos. ¿Por qué nos afecta tanto perder algo en lo que ni siquiera jugamos?
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