
Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...
Puede que mires atrás y sientas que cada año termina parecido: cansancio, culpa por no haber puesto más límites, la sensación de que “otra vez dejé pasar cosas”. Si te pasa, no estás sola ni solo.
María también cerraba así sus años. Durante mucho tiempo lo interpretó como algo de su carácter: “yo soy así”, “no sé decir que no”, “me toca aguantar”. Hasta que empezó a verlo de otra manera: no era destino, era aprendizaje.
Lo que había aprendido, probablemente como tú, era un conjunto de respuestas: callarse para evitar conflictos, quedarse para no incomodar, ponerse al final para que todo “funcione”. Ese aprendizaje se mantenía porque, a corto plazo, evitaba peleas, aunque a largo plazo la dejara agotada.
Cuando entendió esto, no se conformó con el “ya me di cuenta”. Decidió pedir ayuda. Quería entender qué hacía que esos patrones se repitieran y cómo podía responder distinto sin tener que romper con todo ni con todos.
En terapia empezó a trabajar muy concreto: identificar escenas que se repetían cada año, reconocer lo que sentía en el cuerpo antes de “entrar en modo aguantar”, entrenar respuestas distintas, pequeñas pero posibles, para probar algo nuevo.
No fue magia ni cambio exprés. Pero algo sí dejó de repetirse: esa sensación de cerrar el año exactamente en el mismo punto. Cada diciembre empezó a ser un poco menos glorieta y un poco más camino.
En Tu Clínica Mental se acompaña a personas que se reconocen en la historia de María: personas que saben que algo no está funcionando, que sienten culpa cuando ponen límites y que no quieren seguir cerrando años igual. Si sientes que este también podría ser “otro año más de lo mismo”, quizá es el momento de empezar a ente

Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...

Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien. Es la que dice "qué torpe eres" cuando se te cae algo. La que...

Bad Bunny se subió al escenario más grande: el Super Bowl. Latino, español, identidad completa. Y sabiendo lo obvio: lo iban a criticar.

No hubo pleito. No hubo drama. Solo pasó algo peor: se fue apagando… y nadie dijo nada. Y un día te cae el veinte: ya no...

Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.

Hay una parte de ti que sabe que ya no era ahí… pero bloqueas y tu mente empieza: “nomás voy a ver si ya subió algo”....

Muchas personas viven con una sensación constante de insuficiencia. No importa cuánto hagan, siempre parece poco.

Muchas personas viven esperando sentirse listas para empezar: con ganas, con energía, con ánimo. El problema es que ese momento casi nunca llega.

Después de darte cuenta de que no eres débil, suele aparecer otra pregunta: “Entonces, ¿por qué sigo sin avanzar?”
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental
Puede que mires atrás y sientas que cada año termina parecido: cansancio, culpa por no haber puesto más límites, la sensación de que “otra vez dejé pasar cosas”. Si te pasa, no estás sola ni solo.
María también cerraba así sus años. Durante mucho tiempo lo interpretó como algo de su carácter: “yo soy así”, “no sé decir que no”, “me toca aguantar”. Hasta que empezó a verlo de otra manera: no era destino, era aprendizaje.
Lo que había aprendido, probablemente como tú, era un conjunto de respuestas: callarse para evitar conflictos, quedarse para no incomodar, ponerse al final para que todo “funcione”. Ese aprendizaje se mantenía porque, a corto plazo, evitaba peleas, aunque a largo plazo la dejara agotada.
Cuando entendió esto, no se conformó con el “ya me di cuenta”. Decidió pedir ayuda. Quería entender qué hacía que esos patrones se repitieran y cómo podía responder distinto sin tener que romper con todo ni con todos.
En terapia empezó a trabajar muy concreto: identificar escenas que se repetían cada año, reconocer lo que sentía en el cuerpo antes de “entrar en modo aguantar”, entrenar respuestas distintas, pequeñas pero posibles, para probar algo nuevo.
No fue magia ni cambio exprés. Pero algo sí dejó de repetirse: esa sensación de cerrar el año exactamente en el mismo punto. Cada diciembre empezó a ser un poco menos glorieta y un poco más camino.
En Tu Clínica Mental se acompaña a personas que se reconocen en la historia de María: personas que saben que algo no está funcionando, que sienten culpa cuando ponen límites y que no quieren seguir cerrando años igual. Si sientes que este también podría ser “otro año más de lo mismo”, quizá es el momento de empezar a ente

Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...

Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien. Es la que dice "qué torpe eres" cuando se te cae algo. La que...

Bad Bunny se subió al escenario más grande: el Super Bowl. Latino, español, identidad completa. Y sabiendo lo obvio: lo iban a criticar.

No hubo pleito. No hubo drama. Solo pasó algo peor: se fue apagando… y nadie dijo nada. Y un día te cae el veinte: ya no...

Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.

Hay una parte de ti que sabe que ya no era ahí… pero bloqueas y tu mente empieza: “nomás voy a ver si ya subió algo”....

Muchas personas viven con una sensación constante de insuficiencia. No importa cuánto hagan, siempre parece poco.

Muchas personas viven esperando sentirse listas para empezar: con ganas, con energía, con ánimo. El problema es que ese momento casi nunca llega.

Después de darte cuenta de que no eres débil, suele aparecer otra pregunta: “Entonces, ¿por qué sigo sin avanzar?”
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental