
No siempre uno se pierde de golpe. A veces se va dejando al final poco a poco. Empieza cuando te vuelves experto en no incomodar. En...
Después de darte cuenta de que no eres débil, suele aparecer otra pregunta:
“Entonces, ¿por qué sigo sin avanzar?”
Muchas veces la respuesta no está en la falta de ganas, sino en la falta de claridad.
“Quiero estar mejor” es una frase sincera.
También es una frase enorme.
Cuando no sabes por dónde empezar, aparecen la confusión y el “mañana empiezo”.
Ejemplos cotidianos:
Las personas que sostienen cambios no empiezan con transformaciones grandes.
Empiezan con cosas pequeñas y claras.
Cómo puede ayudarte un psicólogo (enfoque conductual y cognitivo) en Tu Clínica Mental:
En el próximo blog veremos por qué incluso con claridad muchas personas siguen sin avanzar: porque esperan sentirse de cierta manera antes de empezar.

No siempre uno se pierde de golpe. A veces se va dejando al final poco a poco. Empieza cuando te vuelves experto en no incomodar. En...

Hay un cansancio que no se quita durmiendo. No siempre se presenta como una crisis evidente. A veces aparece como una sensación rara de desconexión: sigues...

La autocompasión no es una idea bonita que se queda en los libros. Es una práctica. Y como toda práctica, se entrena. No necesitas horas de...

Hay algo que ocurre en tu cerebro cuando te hablas con dureza. No es metáfora. Es biología. Lo que pasa dentro cuando te atacas Cuando tu...

Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...

Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien. Es la que dice "qué torpe eres" cuando se te cae algo. La que...

Bad Bunny se subió al escenario más grande: el Super Bowl. Latino, español, identidad completa. Y sabiendo lo obvio: lo iban a criticar.

No hubo pleito. No hubo drama. Solo pasó algo peor: se fue apagando… y nadie dijo nada. Y un día te cae el veinte: ya no...

Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental
Después de darte cuenta de que no eres débil, suele aparecer otra pregunta:
“Entonces, ¿por qué sigo sin avanzar?”
Muchas veces la respuesta no está en la falta de ganas, sino en la falta de claridad.
“Quiero estar mejor” es una frase sincera.
También es una frase enorme.
Cuando no sabes por dónde empezar, aparecen la confusión y el “mañana empiezo”.
Ejemplos cotidianos:
Las personas que sostienen cambios no empiezan con transformaciones grandes.
Empiezan con cosas pequeñas y claras.
Cómo puede ayudarte un psicólogo (enfoque conductual y cognitivo) en Tu Clínica Mental:
En el próximo blog veremos por qué incluso con claridad muchas personas siguen sin avanzar: porque esperan sentirse de cierta manera antes de empezar.

No siempre uno se pierde de golpe. A veces se va dejando al final poco a poco. Empieza cuando te vuelves experto en no incomodar. En...

Hay un cansancio que no se quita durmiendo. No siempre se presenta como una crisis evidente. A veces aparece como una sensación rara de desconexión: sigues...

La autocompasión no es una idea bonita que se queda en los libros. Es una práctica. Y como toda práctica, se entrena. No necesitas horas de...

Hay algo que ocurre en tu cerebro cuando te hablas con dureza. No es metáfora. Es biología. Lo que pasa dentro cuando te atacas Cuando tu...

Cuando le hablamos de autocompasión a alguien por primera vez, la reacción más común es esta: "Eso suena a consentirse demasiado." Y es completamente entendible. Durante...

Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien. Es la que dice "qué torpe eres" cuando se te cae algo. La que...

Bad Bunny se subió al escenario más grande: el Super Bowl. Latino, español, identidad completa. Y sabiendo lo obvio: lo iban a criticar.

No hubo pleito. No hubo drama. Solo pasó algo peor: se fue apagando… y nadie dijo nada. Y un día te cae el veinte: ya no...

Lo sabes: te duele, te desgasta, te cambia. Pero cuando está “bien”… te vuelves a enganchar. Y vuelves. Y vuelves.
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental