
Llegamos al cierre de esta serie sobre necesidades emocionales. Hemos hablado de qué son, cómo identificarlas y qué huellas dejan cuando se quedan sin respuesta. Toca...
Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien.
Es la que dice “qué torpe eres” cuando se te cae algo. La que susurra “nunca lo vas a lograr” cuando algo sale mal. La que repasa tus errores del día justo cuando intentas dormir.
Esa voz no es motivación. Es maltrato.
Y lo más curioso es que la mayoría de personas ni siquiera se dan cuenta de que está ahí.
¿De dónde viene esa voz?
No naciste hablándote así. Lo aprendiste.
Quizás creciste en una casa donde el error se castigaba, no se corregía. Quizás en el colegio los errores eran motivo de vergüenza. Quizás la cultura que te rodea premia la exigencia extrema y llama “flojo” a quien descansa.
Con el tiempo, esas voces externas se volvieron internas. Y ahora las llevas contigo a todas partes.
La trampa de la autoexigencia
Mucha gente cree que tratarse duro es la clave del éxito. Que si se relajan un poco, todo se va a desmoronar.
Pero hay una diferencia enorme entre responsabilidad y autoataque:
Un ejemplo que seguro reconoces Imagina que llegas tarde a una reunión importante.
La respuesta del autoataque suena así: “Soy un desastre. Siempre lo arruino todo. ¿Cómo no fui capaz de salir a tiempo? Qué vergüenza.”
Esa respuesta no te ayuda a llegar puntual la próxima vez. Solo te hace sentir peor durante el resto del día.
La pregunta que lo cambia todo
Aquí viene la clave:
¿Le hablarías así a alguien que quieres?
Si tu mejor amigo llegara tarde, ¿le dirías “eres un desastre y siempre lo arruinas todo”? Probablemente no. Le dirías “no pasa nada, ya estás aquí”.
¿Por qué mereces menos amabilidad que él?
Identificar esa voz interior ya es el primer paso. No tienes que eliminarla de golpe. Solo necesitas empezar a notarla.
Y una vez que la notas, la siguiente pregunta aparece sola:
¿Qué pasaría si empezaras a tratarte distinto?
Eso es exactamente lo que exploramos en el siguiente blog.

Llegamos al cierre de esta serie sobre necesidades emocionales. Hemos hablado de qué son, cómo identificarlas y qué huellas dejan cuando se quedan sin respuesta. Toca...

Llegamos al cierre de esta serie sobre necesidades emocionales. Hemos hablado de qué son, cómo identificarlas y qué huellas dejan cuando se quedan sin respuesta. Toca...

Llegamos al cierre de esta serie sobre necesidades emocionales. Hemos hablado de qué son, cómo identificarlas y qué huellas dejan cuando se quedan sin respuesta. Toca...

Hasta aquí hemos hablado de qué son las necesidades emocionales y cómo identificarlas en el día a día. Pero hay una pregunta que muchos nos hacemos...

A todos nos enseñaron a reconocer cuando tenemos hambre, sueño o frío. Nos pasaron una lista clara: si te duele, descansa; si tienes sed, toma agua;...

A todos nos enseñaron a reconocer cuando tenemos hambre, sueño o frío. Nos pasaron una lista clara: si te duele, descansa; si tienes sed, toma agua;...

Muchas personas viven esperando el momento en que por fin todo encaje. Cuando ya no haya dudas. Cuando ya no duela. Cuando todo sea claro. Cuando...

Nos vendieron la idea de que ser libre siempre se siente increíble. Pero la verdad es que no siempre. A veces la libertad da miedo.

No siempre uno se pierde de golpe. A veces se va dejando al final poco a poco. Empieza cuando te vuelves experto en no incomodar. En...
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental
Hay una voz dentro de tu cabeza que probablemente conoces muy bien.
Es la que dice “qué torpe eres” cuando se te cae algo. La que susurra “nunca lo vas a lograr” cuando algo sale mal. La que repasa tus errores del día justo cuando intentas dormir.
Esa voz no es motivación. Es maltrato.
Y lo más curioso es que la mayoría de personas ni siquiera se dan cuenta de que está ahí.
¿De dónde viene esa voz?
No naciste hablándote así. Lo aprendiste.
Quizás creciste en una casa donde el error se castigaba, no se corregía. Quizás en el colegio los errores eran motivo de vergüenza. Quizás la cultura que te rodea premia la exigencia extrema y llama “flojo” a quien descansa.
Con el tiempo, esas voces externas se volvieron internas. Y ahora las llevas contigo a todas partes.
La trampa de la autoexigencia
Mucha gente cree que tratarse duro es la clave del éxito. Que si se relajan un poco, todo se va a desmoronar.
Pero hay una diferencia enorme entre responsabilidad y autoataque:
Un ejemplo que seguro reconoces Imagina que llegas tarde a una reunión importante.
La respuesta del autoataque suena así: “Soy un desastre. Siempre lo arruino todo. ¿Cómo no fui capaz de salir a tiempo? Qué vergüenza.”
Esa respuesta no te ayuda a llegar puntual la próxima vez. Solo te hace sentir peor durante el resto del día.
La pregunta que lo cambia todo
Aquí viene la clave:
¿Le hablarías así a alguien que quieres?
Si tu mejor amigo llegara tarde, ¿le dirías “eres un desastre y siempre lo arruinas todo”? Probablemente no. Le dirías “no pasa nada, ya estás aquí”.
¿Por qué mereces menos amabilidad que él?
Identificar esa voz interior ya es el primer paso. No tienes que eliminarla de golpe. Solo necesitas empezar a notarla.
Y una vez que la notas, la siguiente pregunta aparece sola:
¿Qué pasaría si empezaras a tratarte distinto?
Eso es exactamente lo que exploramos en el siguiente blog.

Llegamos al cierre de esta serie sobre necesidades emocionales. Hemos hablado de qué son, cómo identificarlas y qué huellas dejan cuando se quedan sin respuesta. Toca...

Llegamos al cierre de esta serie sobre necesidades emocionales. Hemos hablado de qué son, cómo identificarlas y qué huellas dejan cuando se quedan sin respuesta. Toca...

Llegamos al cierre de esta serie sobre necesidades emocionales. Hemos hablado de qué son, cómo identificarlas y qué huellas dejan cuando se quedan sin respuesta. Toca...

Hasta aquí hemos hablado de qué son las necesidades emocionales y cómo identificarlas en el día a día. Pero hay una pregunta que muchos nos hacemos...

A todos nos enseñaron a reconocer cuando tenemos hambre, sueño o frío. Nos pasaron una lista clara: si te duele, descansa; si tienes sed, toma agua;...

A todos nos enseñaron a reconocer cuando tenemos hambre, sueño o frío. Nos pasaron una lista clara: si te duele, descansa; si tienes sed, toma agua;...

Muchas personas viven esperando el momento en que por fin todo encaje. Cuando ya no haya dudas. Cuando ya no duela. Cuando todo sea claro. Cuando...

Nos vendieron la idea de que ser libre siempre se siente increíble. Pero la verdad es que no siempre. A veces la libertad da miedo.

No siempre uno se pierde de golpe. A veces se va dejando al final poco a poco. Empieza cuando te vuelves experto en no incomodar. En...
¡No se pierda nuestras futuras actualizaciones! Suscríbase hoy mismo
© Derechos reservado tu clínica mental